Algún tipo de fuerza cósmica quiso que Alejandro, Borja, Carlos y Fran, cuatro escritores con barba, se conocieran hace unos años durante un curso de escritura.
Desde entonces, y a pesar de estar dispersos geográfica y mentalmente, han forjado una férrea amistad que los ha llevado a colaborar juntos en diferentes proyectos literarios y a quedar para beber unos tragos siempre que pueden.
La Ceguera de Zyra es su primera novela conjunta. Esperemos, por el bien de sus corduras y del propio multiverso, que también sea la última.


Muy interesante, entretenido y ameno. De fácil lectura. Muy leible.
Muy bien llevada la trama y los personajes…mucha acción e imaginación..entretenido.me ha gustado mucho y si te gusta la ciencia ficción,muy recomendable.
Muy bien llevada la trama y los personajes…mucha acción e imaginación..entretenido.me ha gustado mucho y si te gusta la ciencia ficción,muy recomendable.
Fantástica trama muy bien escrita,trepidante.Los personajes muy bien desarrollados.Muy buen nivel de ciencia ficción.Muy recomendable
La trama y los personajes son trepidantes.No hay descanso.Esta muy bien narrada…muy recomendable
La trama y los personajes son trepidantes,no hay descanso …está muy bien explicada.muy recomendable.
100% recomendable. Un libro muy bien escrito, dónde la trama te arrastra, los personajes dejan huella y los autores consiguen sumergirte en su loco mundo, y que no quieras dejar Zyra
La Ceguera de Zyra es un libro escrito a ocho manos maravilloso que tiene las bondades de un libro de aventuras que funciona perfectamente como lectura entre cosas muy densas. Pero no os equivoquéis, no es una obra superficial ni muchísimo menos. Aquí viene la reseña sin spoilers.
Narrando desde varios puntos de vista de personajes que se alternan en la trama Zyra tiene un mundo en perpetuo crepúsculo en el que Alys, nuestra protagonista femenina comparte vida con Raisa, una comandante de una corporación (una militar, vaya). Alys trabaja como publicista y, en un ambiente que, personalmente me recuerda a 1984, su vida da un giro vertiginoso en un momento de inocencia en el que ella solo quiere tomarse un respiro. De forma paralela, Vardibaum, uno de nuestros protas masculinos tiene que descubrir qué demonios está pasando con su vida. Tenemos por lo tanto dos tramas totalmente independientes que se van uniendo a lo largo de las 600 páginas del libro (601 con los agradecimientos).
Durante la primera parte del libro tenemos a Alys y a Vardibaum viviendo sus descarriadas vidas de forma independiente y presentando una trama de intrigas, traiciones y desconfianzas en el que ambos rozan espacios comunes, pero que no llegamos a enlazar entre sí. Es una trama sencillita, divertida y con personajes muy muy chulos. Pero en la segunda mitad sí que vamos a ver una complejidad y un desarrollo de personaje inesperados. La trama se complica, las microelipsis se suceden continuamente y, con cada cambio del foco de personaje en cada capitulo solo sientes la necesidad de avanzar más y más hasta saber qué le ha pasado a todos y cada uno de los focos principales, que en esta segunda mitad son nada más y nada menos que seis. Además, con cada cambio de narración nos quedamos no solo con la duda de lo que le ha pasado a nuestro personaje del momento, sino que vemos la acción desde varios puntos de vista, ahondando en la psique del protagonista de ese capítulo, cosa que a mí me maravilla.
Es un libro divertidísimo plasmado de fantasía y ciencia ficción que, personalmente, me ha recordado al ya mencionado 1984 o a obras como «Justicia auxiliar» y eso, para mí, solo la mejora. Nunca había leído Fantaciencia y me ha parecido una mezcla maravillosa a la par que curiosa. Las menciones a los clásicos, a elementos actuales como si fuera algo pretérito, los guiños a frikadas y obras de arte me han parecido preciosas y maravillosas. El capítulo del museo es brutal. Uno de mis favoritos, sin duda, por la capacidad de descripción y lo bonito de cada detalle. Pero es que el libro en general me parece una fantasía. La dualidad de los personajes, la moralidad, la crítica hacia ellos mismos, la carga que tienen por saber que sus actos tienen unas consecuencias que pueden dañar a los demás, el hecho de tener que comprender y convivir con el mal menor, la humanidad de «arlequines», la deshumanización de los propios humanos… Es simplemente increíble, maravilloso. He disfrutado muchísimo leyéndolo y comentándolo.